En este vídeo te mostramos el proceso completo, desde la creación del diseño hasta la ejecución final, del proceso de rotulación de nuestros vehículos de empresa.

Rotular un coche es mucho más que “poner un vinilo” sobre la carrocería: es transformar tu vehículo en un soporte de comunicación en movimiento, capaz de generar notoriedad de marca las 24 horas del día. Desde el diseño gráfico adaptado a las dimensiones reales del coche hasta la elección de materiales y la aplicación final, cada fase del proceso de rotulación influye en cómo tu marca será percibida en la calle.

El proceso de rotulación de un coche comienza con una buena planificación del diseño: hay que tener en cuenta la identidad visual de la empresa, la legibilidad del mensaje, los colores corporativos y los puntos de mayor visibilidad del vehículo (laterales, parte trasera, capó, techo, etc.). A partir de allí se generan los artes finales y se preparan los archivos para impresión, cuidando la escala y las curvas del modelo concreto del coche para que los elementos gráficos encajen a la perfección.
Una vez definidos los diseños, se imprimen los vinilos en alta calidad y se laminan para protegerlos frente a la intemperie, la radiación solar y el uso diario del vehículo. Después llega la fase de aplicación: limpieza y desengrasado de la superficie, colocación precisa de cada pieza, ajuste sobre molduras y relieves y remate de esquinas y juntas para garantizar una rotulación duradera, sin burbujas ni levantamientos.

A nivel de marketing y branding, la rotulación de coches es una de las acciones más rentables: convierte cada desplazamiento en un impacto publicitario, refuerza el recuerdo de marca local y ayuda a transmitir profesionalidad y confianza. Para muchas empresas, disponer de una flota rotulada de forma coherente con su identidad corporativa es clave para construir una imagen sólida y reconocible en su área de influencia. Además, el coste se amortiza a largo plazo, ya que la rotulación funciona durante años sin necesidad de inversión media o diaria en otros soportes.

En Mazzima trabajamos el proceso de rotulación de vehículos de principio a fin: conceptualizamos el diseño gráfico alineado con tu estrategia de marca, adaptamos las creatividades al modelo de coche concreto y coordinamos la producción y la instalación con proveedores especializados. Así nos aseguramos de que tu coche, furgoneta o flota completa comunique exactamente lo que tu marca quiere contar, manteniendo la coherencia con tu identidad visual, tu web, tu papelería y el resto de tus piezas de comunicación.
Si estás pensando en rotular tu coche de empresa o en crear una flota impactante, podemos ayudarte a definir el concepto, diseñar las gráficas y gestionar todo el proceso hasta ver tus vehículos circulando con tu nueva imagen. Contáctanos y le daremos a tu coche el protagonismo que merece dentro de tu estrategia de marketing y comunicación.