El meta título y la meta descripción son tu anuncio gratis en Google. Y la mayoría de empresas lo deja en blanco o al azar. Son el titular y el textito que aparecen cuando tu página sale en los resultados de búsqueda. Es lo primero que lee alguien antes de decidir si entra en tu web o en la del de al lado. Un escaparate de dos líneas que puedes escribir tú mismo… o dejar que Google improvise.

Qué son exactamente

El meta título es el titular azul que se ve en el buscador. La meta descripción es el párrafo gris de debajo. Juntos forman tu «anuncio» en los resultados. No siempre Google los respeta al pie de la letra, pero escribirlos bien aumenta mucho las probabilidades de que se muestren y de que la gente haga clic.

Cómo escribirlos para que inviten a entrar

  • Título claro y con gancho. Que se entienda de qué va la página e incluya la idea por la que quieres aparecer.
  • Que no se corten. Si son muy largos, el buscador los recorta. Lo importante, al principio.
  • Descripción que venda el clic. Un resumen atractivo de lo que la persona va a encontrar. Es publicidad, aprovéchala.
  • Únicos para cada página. Repetir el mismo título en toda la web confunde a Google y al usuario.

El error de dejarlo vacío

Cuando no los rellenas, Google coge un trozo cualquiera de tu página. A veces acierta; muchas veces muestra algo descolocado que no invita a nada. Es como dejar que un desconocido escriba el cartel de tu tienda. Pudiendo controlarlo tú, ¿por qué cederlo al azar?

Una mejora rápida y rentable

Revisar y escribir los meta títulos y descripciones de tus páginas más importantes es de las tareas de SEO con mejor relación esfuerzo-resultado. No cambia tu contenido, pero puede cambiar cuánta gente hace clic en él.

Busca tu empresa en Google y mira cómo aparece. ¿El texto invita a entrar o parece puesto a boleo? Si es lo segundo, ahí tienes una tarde bien invertida.