El 13 de julio se celebra el Día Internacional del Rock. Ese día en 1985, se llevó a cabo un evento solidario que marcó un antes y un después en la historia del rock.

Este evento, “Live Aid”, se llevó a cabo simultáneamente en Londres y Filadelfia, duró 16 horas y contó con grupos y artistas míticos. Además, fue transmitido en 72 países. Dada su magnitud y lo que significó para la industria musical y en especial para el rock, se estableció como fecha conmemorativa de este estilo artístico.

El Rock como banda sonora publicitaria

En un primer momento tanto las cuñas de radio como los spots publicitarios utilizaban música original creada para esos anuncios. Pero cuando el rock se convirtió en un verdadero fenómeno social, los creativos publicitarios no tardaron en convertirla en la banda sonora perfecta para anunciar casi cualquier producto.

Un tema de una banda de rock suele tener una capacidad de atracción mayor que una melodía nueva creada específicamente para el anuncio. Pero esta relación es bidireccional, muchas canciones, bandas o artistas, también se han beneficiado de la alta repercusión y exposición que les otorga la publicidad. Por ejemplo, grupos como Dover, Undrop o La Rabia del Milenio consiguieron una mayor visibilidad gracias a que sus canciones aparecieron en spots.

La música rock más consolidada se ha utilizado en todo el mundo para vender coches, cereales, aseguradoras o galletas, entre otros. Quizás uno de los más llamativos fue “A horse with no name” de America, que pese a ser ya un gran éxito en 1972, volvió a las listas de éxitos en 2015 gracias a un anuncio de Toyota.

El Rock como identidad social

Pero el rock no ha sido solamente un elemento musical en la publicidad, también ha servido como inspiración de muchas piezas gráficas, debido a su reconocible lifestyle y una filosofía capaz de traspasar barreras geográficas y culturales. Renault, Pepsi, Volswagen, Zipo, Pattex o Samsung han basado campañas en el rock para desarrollar escenas cargadas de expresividad, fuerza y rebeldía.

Sin duda el rock ha sido una fuente de inspiración publicitaria, por su identidad visual, por su impacto social y por ese espíritu inconformista que es la base del proceso creativo. Pero sobre todo, porque despierta conexiones emocionales muy íntimas en la audiencia, que consiguen que los temas que han marcado nuestra vida nunca pasen de moda.

Cuando una pieza publicitaria, sea audiovisual o no, logra empatizar con el target consigue que estas conexiones emocionales permanezcan más tiempo en la audiencia. En Mazzima sabemos que no es necesario recurrir al marketing emocional o de nostalgia para conectar con las emociones, existen otros recursos como una buena música.

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