Una nota de prensa es el comunicado oficial que una organización envía a los medios para anunciar algo con valor informativo: un lanzamiento, un nombramiento, resultados, un estudio, un hito. Es la herramienta básica de las relaciones públicas y del trabajo del gabinete de prensa, y su objetivo es conseguir cobertura editorial: que los medios cuenten la noticia, con la credibilidad que la publicidad no puede comprar.

Su estructura es periodística por una razón práctica: cuanto menos trabajo le des al redactor, más posibilidades de publicación. Titular informativo (no publicitario), entradilla que responde a las cinco W (qué, quién, cuándo, dónde, por qué), desarrollo en pirámide invertida (lo importante primero), una o dos citas atribuidas a portavoces, material gráfico utilizable y datos de contacto. Una página, idealmente.

La diferencia entre la nota que se publica y la que se borra está casi siempre en lo mismo: el valor informativo real. «Empresa lanza producto» no es noticia para nadie salvo para la empresa; «estudio revela que el 60% de…» sí lo es. De ahí la táctica madura: construir noticiabilidad —datos propios, ángulos sociales, contexto sectorial— en lugar de disfrazar publicidad de información.

El envío también es oficio: medios y periodistas seleccionados por relevancia (no bombardeo indiscriminado), asunto de email trabajado, seguimiento respetuoso y relación cultivada en el tiempo: los periodistas atienden antes a las fuentes que les han sido útiles. La cobertura conseguida (earned media) alimenta la credibilidad de marca y, como efecto secundario nada menor, el link building desde medios con autoridad.