Un webinar es un seminario online: una sesión formativa o divulgativa en directo (o emitida como si lo fuera) a la que la audiencia se inscribe y asiste por internet, normalmente con presentación, demostración y turno de preguntas. Es uno de los formatos estrella del marketing B2B porque combina tres cosas difíciles de juntar: captación de leads cualificados, demostración de autoridad y contacto casi personal a escala.

Su mecánica de marketing es un embudo completo en miniatura. La inscripción es el intercambio de valor (un lead magnet en vivo): la promesa del contenido a cambio de los datos. La asistencia es el momento de autoridad: una hora de atención de tu buyer persona, algo que ninguna campaña compra a ese coste. Y el seguimiento es donde se rentabiliza: grabación a los no asistentes (que suelen ser la mayoría), secuencia de nurturing según el comportamiento y contacto comercial con los más implicados.

Las claves del que funciona: tema específico que resuelve un problema real (el webinar-folleto de producto disfrazado de formación se detecta y se abandona), contenido generoso (enseñar de verdad es el argumento de venta más creíble), interacción (encuestas, preguntas, casos) y duración contenida.

Su vida no acaba en el directo: la grabación se convierte en activo permanente de content marketing —página de registro evergreen, clips para redes, artículos derivados— multiplicando el retorno de cada sesión producida.