El email marketing es el uso del correo electrónico como canal de marketing: enviar mensajes a una lista de contactos que han dado su permiso, con objetivos que van desde la venta directa hasta la fidelización, la educación o la recuperación de clientes. Pese a los pronósticos periódicos de su muerte, sigue siendo uno de los canales con mejor retorno del marketing digital, por una razón estructural: la lista es un activo propio, no alquilado a un algoritmo.
Sus formatos principales son la newsletter (envío periódico de contenido de valor que mantiene viva la relación), las campañas puntuales (lanzamientos, promociones, eventos) y los flujos automatizados: secuencias que se disparan según el comportamiento del usuario, como la bienvenida tras suscribirse, el carrito abandonado o el lead nurturing que madura un lead hasta la venta.
Las claves de su eficacia: el permiso y la expectativa (la gente abre lo que pidió recibir), la segmentación (mensajes distintos para contactos distintos, apoyada en el CRM), el asunto (decide la apertura), el valor del contenido (decide que te sigan abriendo) y la limpieza de la lista (enviar a quien no abre daña la entregabilidad de todo lo demás).
Se mide con precisión: tasa de apertura, de clic, de conversión y de baja. Y se optimiza con A/B testing de asuntos, contenidos y horarios. En una estrategia inbound, el email es el canal que convierte la audiencia captada por contenido y SEO en relación comercial.