El análisis DAFO, también conocido como FODA en Latinoamérica o SWOT en inglés (Strengths, Weaknesses, Opportunities, Threats), es una herramienta de diagnóstico estratégico que identifica las Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades de una empresa, marca o proyecto. Es uno de los puntos de partida clásicos de cualquier plan de marketing o plan estratégico.
El análisis se organiza en dos dimensiones. Por un lado, los factores internos, que la empresa puede controlar: las fortalezas (ventajas competitivas, recursos, capacidades, reputación) y las debilidades (carencias, limitaciones, áreas donde los competidores son superiores). Por otro lado, los factores externos, que la empresa no controla pero debe anticipar: las oportunidades (tendencias de mercado, cambios regulatorios favorables, nuevos segmentos de clientes) y las amenazas (nuevos competidores, cambios de hábitos de consumo, crisis económicas).
Su utilidad está en cruzar las cuatro dimensiones para tomar decisiones: usar las fortalezas para aprovechar oportunidades, corregir debilidades que exponen a amenazas, y decidir dónde invertir y dónde no. Un DAFO bien hecho se construye con datos (estudios de mercado, analítica, benchmark de competencia) y no solo con percepciones internas, que es el error más habitual.
Por ejemplo, una marca industrial que quiere internacionalizarse puede identificar como fortaleza su calidad de producto, como debilidad su notoriedad de marca fuera de España, como oportunidad la demanda creciente en mercados europeos y como amenaza la entrada de fabricantes asiáticos con precios agresivos. Ese diagnóstico orienta directamente la estrategia de marca y comunicación.
El DAFO no es un fin en sí mismo: su continuación natural es el análisis CAME, que convierte el diagnóstico en plan de acción (Corregir, Afrontar, Mantener, Explotar).